EL ENTREMÉS


Vulva, manual de la propietaria
Susan Motamed

La vulva es todo el "paquete" genital femenino: los labios, el clítoris y la vagina.
Puesto que los órganos genitales femeninos, a diferencia de los de los hombres, están escondidos, podrían parecer misteriosos, confusos y hasta vergonzosos en una forma que no es generalmente el caso del accesible pene. Eliminemos el misterio: cada mujer tiene una vulva. Es fuente del mayor placer sexual de las mujeres, de manera que conviene conocerla bien para aprender a disfrutar sus múltiples maravillas.
¡No seas tímida! Algunas mujeres llegan a conocer sus cuerpos echando una buena mirada a sus vulvas. Eso se puede hacer parándose o sentándose en un espejo. ¡Lo digo en serio! Un examen de la vulva permite que la mujer reconozca esas partes tan comunes, y descubra que la vulva es única.
La vulva contiene diversas partes: labio mayor (los labios exteriores), labio menor (los labios interiores), clítoris, capucha del clítoris, uretra y vagina.

Labios
Los labios mayores son dos pliegues de la piel de tejido adiposo, cubiertos por vello púbico después de la pubertad y que más o menos cubren el resto de la vulva. Pueden ser grandes o pequeños, cortos o largos, y --como los senos-- tener diversos tamaños. Pueden ser sexualmente sensibles e hincharse un poco cuando la mujer se excita.
Los labios menores son los pliegues de la piel que parten de la capucha del clítoris debajo de la vagina. Para algunas personas tienen la apariencia de alas. También son sensibles y pueden hincharse durante la excitación sexual. Los labios menores pueden variar de un color rosado a un café oscuro, según el color de la piel de la mujer. Al igual que los pezones, pueden cambiar de color cuando la mujer madura. Algunas veces sobresalen entre los labios mayores, y pueden ser arrugados o lisos.

Clítoris
El clítoris está ubicado debajo del punto donde se reúnen los labios menores. La cabeza del clítoris o glande es la parte visible, pero el resto del cuerpo esponjoso del clítoris penetra en el cuerpo ¡más de cinco pulgadas! Puede tener medidas diversas, y también distintos grados de sensibilidad. Igual que el pene, el clítoris se pone rígido y se hincha durante la excitación sexual. Contrariamente al pene, la finalidad exclusiva del clítoris es proporcionar placer.
Es un órgano muy interesante. A diferencia del pene o de la vagina, el clítoris no juega papel importante en el coito o en la reproducción. ¡El clítoris está allí solamente para hacer que la mujer sienta placer! Y es supersensitivo. Tiene una infinidad de terminales nerviosas --en realidad son sólo 8,000-- ¡dos veces más que el pene! Y esto puede ser una buena o una mala noticia. Aunque el clítoris se hizo para el placer intenso, en muchas mujeres puede ser demasiado sensible para tocarlo directamente. Para sacar el mayor provecho a este órgano, las mujeres necesitan decirle a sus compañeros cómo quieren ser tocadas.

Vagina e himen
La vagina es el pasaje que conecta los órganos sexuales externos de la mujer --la vulva-- con la cérviz y el útero. A menudo se le conoce como el canal del nacimiento, porque es por donde se ve al feto expulsado del cuerpo de la madre durante el parto.
A menudo la vagina tiene piel, llamada himen, en la abertura. Algunas muchachas tienen hímenes que cubren totalmente su vagina, y otras tienen tan poco tejido que parece que no tuvieran. El himen se puede estirar y abrirse durante el primer coito, o por medio de la masturbación, o cuando se participa en los deportes.

Secreciones y olores
Probablemente ésta es la fuente de mayores preocupaciones acerca de la vulva. Igual que la mayor parte del cuerpo humano, la vulva puede ser un poquito problemática. Durante la pubertad, la vagina comienza a producir una secreción que puede ser blanca o clara. Se le llama leucorrea. Esta es la forma en que la vulva se limpia por sí misma. ¡En serio! Las secreciones sacan los gérmenes y otras cosas indeseables de la vagina. Y cuando se está ovulando o se excita, nuestras vaginas producen una secreción distinta, clara y resbalosa, que es también un lubricante natural.
Mucha gente cree que la vulva (¿ya comenzamos a acostumbrarnos a esa palabrita?) despide mal olor. Hay quienes disfrutan el olor de la vulva. Está bien. La vulva tiene un aroma característico, pero si está saludable, el olor no es desagradable. Si tu vulva hiede realmente mal, con algún olor fuerte y desagradable, será mejor que consultes un médico. Una secreción maloliente puede ser señal de que hay una infección vaginal o alguna otra infección que se debe tratar inmediatamente.

Salud e higiene
En un esfuerzo para eliminar todos los olores y secreciones naturales, muchas mujeres y chicas usan duchas y desodorantes femeninos. Recuerden que la vagina se limpia por sí misma, por lo que la ducha es innecesaria. Lavados frecuentes pueden alterar el balance del monto normal de bacteria que se encuentra en la vagina, lo que puede hacer que la mujer contraiga vaginitis, una inflamación de la vagina.
Si quieres mantener tu vulva fresca y saludable, cuídate bien. Siempre límpiate del frente hacia atrás, y sólo lávate con regularidad.

Masturbación
Tocarse o frotarse una misma sus genitales --con o sin llegar al orgasmo-- se llama masturbación. Todo mundo parece saber que los chicos se masturban, pero, ¡óyeme!, las muchachas también lo hacen. Generalmente una chica se masturba frotando su clítoris con sus dedos, pero hay muchas otras maneras de masturbarse. La masturbación es perfectamente normal. Y también es normal no masturbarse. La buena noticia acerca de la masturbación es que aparte de ser entretenida y hacernos sentir bien, también puede ayudar a la persona a comprender qué es agradable, para ayudar a su compañero a complacerlas y a sentirse mejor. Algo más, y que no tiene precio: no existe riesgo de un embarazo o de adquirir alguna infección.

Tomado de:
http://www.noah-health.org/spanish/sexuality/spsexuality.html